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Grifería de lavabo empotrada a pared

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Empotrado

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Comprar grifo empotrado para lavabo

La elección de la grifería para tu lavabo es esencial, especialmente cuando quieres hacer un aprovechamiento eficaz del espacio disponible, así como generar funcionalidad y modernidad al mismo tiempo.

Un grifo empotrado para lavabo implica que la instalación se encuentre oculta tras la pared, a diferencia de los grifos de repisa en los que discurre a través del mueble o bajo el lavabo si este va suspendido.

Si tus tuberías circulan por la pared, lo tendrás fácil para instalar un grifo empotrado de lavabo o mural, pero si estas van por el suelo, antes de nada tendrás que realizar una obra.

Los grifos de repisa son más tradicionales y existen múltiples diseños a tu alcance, no obstante, la actual popularización de las griferías de lavabo empotradas o murales ha llevado a los fabricantes a apostar por este tipo de diseños, especialmente para decorar baños de estilo vintage pero también de estilo contemporáneo.

Las ventajas de instalar un grifo empotrado para lavabo

Elegir finalmente un grifo empotrado para lavabo tiene cuatro grandes ventajas, una más estética y tres relacionadas con la funcionalidad.

Como hemos precisado antes, decantarse por colocar en el baño un grifo de lavabo empotrado a la pared hoy en día será más original y exclusivo, ya que no es lo tradicional. Este éxito en lo estético dependerá no obstante del modelo elegido.

En un plano más práctico, decantarse por colocar finalmente un grifo empotrado para lavabo supondrá el poder manipular más cómodamente grandes objetos. Por ejemplo, si queremos llenar grandes recipientes o cubos de agua, con este tipo de grifos será más funcional que con los de repisa, especialmente los de caño bajo.

Otro beneficio realmente práctico de los grifos empotrados tiene que ver con un aprovechamiento del espacio cuando este escasea en el baño. Si tienes un baño o aseo pequeño o estrecho, elegir un grifo empotrado para lavabo, un lavamanos o un mueble de baño de fondo reducido te regalará unos centímetros extra de movilidad que te serán muy bienvenidos.

Por último, las griferías empotradas son normalmente más fáciles de limpiar que los grifos de repisa.

Los inconvenientes de las murales serían la compleja instalación, la mayor complicación en caso de tener que sustituir el grifo entero o alguna pieza y, en el caso de determinados diseños, la posibilidad de generar más salpicaduras de agua.